27.12.15

Empieza por cambiar tu aula

Todos los procesos de cambio y mejora que he conocido en multitud de escuelas e institutos empiezan con el cambio de los docentes en su aula. Aunque esto no es suficiente, es imprescindible.

Para hacer posible y consistente la transformación educativa, sin duda, se necesitan otros muchos elementos como la existencia de una visión compartida, la acción de un grupo comprometido o la presencia de recursos y conocimientos adecuados. Pero sin la iniciativa y el compromiso personal de los docentes, ningún cambio sobrevive a un entorno fuertemente estructurado y resistente, a una cultura escolar estancada y rígida.

Muchos colegas quieren un cambio en su aula o en su centro, pero esperan que las circunstancias o la suerte les brinden una oportunidad para ello. Es una esperanza vana: las condiciones iniciales para el cambio debemos crearlas nosotros mismos, no esperar a que "alguien haga algo". Siempre digo lo mismo a mis colegas: ese alguien eres tú. En el Institut-Escola Les Vinyes no hemos esperado a que nadie nos diga qué hacer, ni cómo hacerlo. Simplemente, lo estamos haciendo lo mejor que sabemos con los recursos que tenemos. A veces con éxito, muchas otras veces con errores. Pero siempre aprendiendo.

Sin duda, se generan oportunidades de transformación -un nuevo equipo directivo comprometido, un centro de nueva creación, un programa estatal de transformación, una formación de todo el equipo, etc.-, pero nos deben pillar andando. Es decir, las oportunidades de cambio deben encontrarnos en un estado de transformación activa en nuestra propia aula. Esa es nuestra parte de responsabilidad, no debemos estar esperando que el entorno sea favorable para transformar nuestra aula.

Sin embargo, muchos compañeros no saben por dónde empezar esta transformación. Se sienten insatisfechos con su trabajo, con sus alumnos, con sus resultados. Buscan referencias en la red, en publicaciones educativas, en los encuentros de profesores, en las prácticas avanzadas de algunos centros educativos. Eso es un buen inicio, aunque suele faltar la visión de conjunto.


Porque para cambiar de verdad tu aula hay que cambiar todos los elementos que conforman el sistema: la relación pedagógica, la fundamentación didáctica y la concepción del aprendizaje. Eso requiere tiempo y esfuerzo. Pero, muy especialmente, también requiere saber cómo hacerlo y cuál es el resultado esperado. Y eso es algo difícil de establecer en solitario.

Con los compañeros de INUSUAL queremos ofrecer una propuesta concreta de perfil profesional a partir de la cual sea posible una nueva concepción del trabajo en el aula, del aprendizaje y de la relación pedagógica. Una propuesta fruto de nuestras respectivas experiencias en el mundo de la creatividad organizacional y de las prácticas educativas avanzadas. Queremos ofrecer herramientas y criterios para transformar el aula de cada docente, nos gustaría poner a disposición de los profesores un marco que haga posible el cambio efectivo en su aula.

Vamos a explicar esta propuesta de formación el 28 de enero, a las 18:30 en ESADECREAPOLIS. En esta sesión se presentará el contenido del programa, la metodología de aprendizaje y a los profesionales que participarán en el equipo de formadores. Si crees que te puede interesar, inscríbete, te esperamos.

Cambiar tu aula

Sí, claro, esta propuesta forma parte de los buenos propósitos de año nuevo que nos hacemos por estas fechas. :)
Ojalá este curso sirva para convertir propósitos en hechos!
Que tengáis un formidable 2016!

27.10.15

Maestros internos residentes

A pesar de haber terminado mi paso por el equipo directivo del Institut-Escola Les Vinyes, no consigo equilibrar mi tarea docente con las demandas y los temas de formación y asesoramiento. Creo que nos pasa a muchos.

Estar centrado en tus alumnos y en tus clases, participar activamente en tu centro, acoger a alumnos en prácticas, etc. absorbe completamente mi jornada laboral. Si a ello le añado el sobreesfurezo, que considero opcional pero necesario, por compartir y publicar en la red, me encuentro con que mi vida familiar y mi salud personal se resiente. No doy abasto, lo siento.

Entiendo que nuestra experiencia en el Institut-Escola Les Vinyes y los muchos años de docencia pueden ser útiles a otros compañeros y personas. Recibo con alegría y sorpresa numerosas peticiones de personas, escuelas, instituciones, periodistas... De verdad, estoy muy agradecido. Pero ambas cosas no son compatibles. O yo no soy capaz de hacerlas compatibles.

Más allá de cierta angustia personal, creo que es un indicador de un problema más de fondo: la formación, acompañamiento, etc. más demandada y valorada está centrada en los docentes que estamos en los centros educativos, pero no existen mecanismos para hacer compatible la formación con la docencia activa.

Naturalmente que hay muchas personas que no están en el aula que ofrecen cursos, conferencias, asesoramiento... pero con el tiempo van perdiendo frescura, sentido de la realidad, credibilidad. Y también hay muchos, todo hay que decirlo, que han hecho de ello un modus vivendi que no aporta valor real, que venden mucho humo y desacreditan la formación, engrasando el marketing de determinadas empresas y fundaciones. Ya me entendéis.

Equipo médico 

En cambio, pongo el caso de César Bona, maestro excelente y conocido, que deja su aula para poder participar en actos y conferencias y para asesorar a Aldeas Infantiles. ¿No debería ser contratado por el mismo ministerio para aconsejar, asesorar, ayudar a otros maestros y escuelas? ¿No debería ser el coordinador principal de algún grado universitario dedicado a la docencia?  ¿No podría hacer compatible media jornada en el centro con otra media retribuida para difundir sus prácticas?  O mejor aún, ¿no podría reducir su carga lectiva para convivir -en su centro, en su día a día- con  jóvenes maestros a los cuales pudiera tutelar y formar?

Quizás los buenos maestros deberían ser como los buenos doctores que, en los centros hospitalarios, tutelan a jóvenes médicos en su lugar de trabajo. Poder tener, en fin, a "maestros internos residentes" para hacer compatible la docencia activa con la formación, el asesoramiento y la mentoría.

Nota: Me  preocupa mucho la formación de los docentes. Escribí este texto hace semanas, pero consideré que era demasiado personal para publicarlo y publiqué otro. Estos días he visto que Fernando Trujillo también está preocupado por el tema y que en Catalunya se plantean cosas parecidas. Aquí va una visión personal de este tema.

11.10.15

Formación permanente del profesorado

En la inaplazable transformación de la educación, la formación permanente del profesorado tiene un papel determinante. Últimamente, en distintos proyectos y reuniones hemos tratado de la formación del profesorado en activo y, sinceramente, no tengo claro cómo debería organizarse. Sin embargo, pienso que el diseño de la formación del profesorado debería asumir determinados principios para ser más potente y transformadora. Enumero algunos, para la reflexión pública.

1. Trabajo y aprendizaje van juntos.
No hay un momento para trabajar y otro para aprender. Aprendemos trabajando y trabajamos aprendiendo: este es el modelo eficaz de formación en entornos profesionales complejos, flexibles y en constante cambio. Los cursos de verano o encuentros abren puertas y ventanas, es decir, informan pero forman poco.

Clase en Les Vinyes
Trabajar y aprender a la vez requiere de cierto estrés e incertidumbre constante. Si aprendes algo haciéndolo, no vas a hacerlo bien a la primera. Hay que asumirlo y convivir con ello. Equivocarse, rectificar y seguir sin penalizar los errores. Así es como se aprende, también en la formación permanente.

2. Aprender no es un evento, es un proceso constante.
Aprender es un proceso continuo, permanente, constante. Y un proceso integrado en las herramientas y actividades del trabajo profesional. Los periodos o unidades de formación se fragmentan cada vez más, pero son constantes. Aprendemos durante unas pocas horas o incluso minutos pero reiteradamente.
Breves situaciones de aprendizaje que adquieren sentido en un flujo de aprendizaje continuo. Quizás es el estilo dominante para cierta autoformación permanente o para el buen acompañamiento entre colegas.

3. Las necesidades del contexto determinan el contenido.
Aprendemos lo que necesitamos. Aprender siempre es contextual, lo relevante viene determinado por el desempeño profesional en situaciones específicas. Ahora me iría bien saber sobre esto, conocer mejor esto otro, saber hacer aquello.
Así que aprendemos cuando queremos o tenemos la necesidad de hacerlo.

Aprendemos cuando obtenemos un beneficio de ello, no cuando otros deciden qué debemos aprender, sea la dirección del colegio, sea la administración o la gerencia. También los aprendizajes profundos o reflexivos surgen de una necesidad: comprender, reorientarse, repensar las cosas, evaluar, crear.

4. La formación eficaz es radicalmente personal.
El aprendizaje es personal y debe ser "autodirigido". Esto no significa que sea solitario, todo lo contrario. Aprendo lo que me interesa con quien me interesa. El verdadero aprendizaje nunca tiene valor de cambio, tiene valor de uso. Estudiar para una examen o certificación es ineficaz a medio y largo plazo.

No se trata únicamente de personalizar los contenidos, también hay que personalizar los métodos y los sistemas de evaluación. Y posibilitar la elección, como ya proponía Freinet.

5. La formación tiene un fuerte componente social y situado.
Los mejores aliados de nuestra formación son las personas con las que trabajamos cada día. Básicamente nuestros colegas o jefes inmediatos. En un claustro, "los formadores" son los docentes con los que comparto minutos, espacios, reuniones, almuerzo. Un conjunto de personas que puede ser o una rica comunidad de práctica o un desierto comunicativo.

Claustro en Les Vinyes
En el Institut-Escola Les Vinyes, por ejemplo, la unidad real de formación es el equipo docente. Ni más, ni menos. Y en mi clase, la pareja o el grupo cooperativo. Cuando nos juntamos los docentes, somos comunidad de práctica, y la base de la formación en nuestro claustro es el intercambio, el debate y la reflexión compartida sobre nuestras prácticas.

6. La formación necesita conceptos e ideas complejas.
Reflexionar sobre la experiencia propia y de otros es imprescindible. Compartir lo que se hace permite aflorar los saberes implícitos. Pero no es suficiente. Formarse requiere también herramientas intelectuales y conceptos para interpretar la realidad y comprenderla. La formación seria necesita fundamentos teóricos serios. Hoy por hoy, eso se aprende leyendo libros. No concibo una persona bien formada que no sea una persona muy lectora. Yo, por lo menos, no he conocido nunca a ninguna.

No sé qué modelo de formación permanente es el mejor, pero creo que el modelo debería ser coherente con lo que sabemos sobre el aprendizaje y con la experiencia de formadores que tenemos. Este debería ser el punto de partida para nuevas iniciativas de formación del profesorado.

31.8.15

Siete principios para el aprendizaje

No podemos leer todas la aportaciones de la pedagogía, la didáctica, la psicología o la neurología. Pero damos clases todos los días y tomamos decisiones educativas permanentemente. Así que necesitamos, como mínimo, alguna orientación basada en lo que estas ciencias del aprendizaje han demostrado como cierto o, por lo menos, eficaz en contextos de aprendizaje.

Yo me he propuesto tener como referencia estos siete principios del aprendizaje para este curso. Siete reguladores de mi práctica docente, que orienten mis decisiones en clase para que estén alineadas con lo que sabemos acerca del aprendizaje.

1. El aprendiz debe estar en el centro
 Lo alumnos son los actores principales, todo gira alrededor de su actividad cognitiva y afectiva. Sea cual sea el enfoque didáctico -instrucción directa, aprendizaje cooperativo, investigación...- estará centrado en un aprendizaje autorregulado y activo.

2. El aprendizaje es de naturaleza social
La interacción social es un recurso fundamental que debe alternar con momentos de reflexión y trabajo personal. El debate, la indagación o la argumentación, por ejemplo, encarnan aprendizajes de naturaleza social.

3. Las emociones son esenciales para el aprendizaje
Emoción, motivación y cognición están profundamente interrelacionadas. La implicación afectiva, el bienestar o la autoconfianza, por ejemplo, juegan un papel decisivo en el aprendizaje.

4. La diferencias individuales deben ser reconocidas
La aceptación de la diferencia es una condición necesaria para el aprendizaje profundo: cada aprendiz es singular y diferente. Estas diferencias, por ejemplo, comprenden conocimientos previos, habilidades, estilos de aprendizaje y estrategias, intereses o motivaciones. Exigen pues, un determinado grado de personalización.

5. El aprendizaje debe ser inclusivo
La gestión social del aula debe ser sensible a las diferencias y necesidades individuales en forma de comunidad de aprendizaje. El aprendizaje de todos es una responsabilidad compartida que favorece a todos. La inclusividad forma parte de la excelencia.

6. La evaluación está al servicio del aprendizaje
La evaluación formativa debe ser sustancial y regular, debe también proporcionar retroalimentación relevante e información a los aprendices de manera individual, promoviendo la autorregulación permanente.

7. El aprendizaje debe construir conexiones entre áreas de conocimiento.
El aprendizaje significativo relaciona los conocimientos, los aplica a situaciones, retos o problemas y procura, en todo momento, la transferencia. El aprendizaje profundo conecta lo aprendido con capacidades y competencias del aprendiz.

Naturalmente, esto no me lo acabo de inventar: es una versión personal y simplificada de documentación publicada por el Centre for Educational Research and Innovation (CERI), que es parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Institución dedicada a la investigación y, específicamente, a la acumulación de evidencias respecto a la educación.

Quizás podría valer para evaluar nuestra práctica docente. Para hacer las veces de rúbrica de nuestras clases y escuelas. Para evitar discutir sobre temas que la comunidad científica ya tiene aceptados. Algo más útil y práctico, en fin, que el dichoso informe PISA.

Que tengáis un buen inicio de curso 2015-2016!

16.7.15

Aprendizaje basado en productos

El aprendizaje de competencias ya venía exigido por la LOE y sigue, reforzado, en la LOMCE. Sin embargo, la distancia entre lo que propone le ley y lo que realmente sucede en los centros educativos es abismal.

En el Institut-Escola Les Vinyes nos hemos tomado muy en serio el tema de las competencias clave. Así que hemos adoptado medidas pedagógicas y organizativas para incorporar de manera efectiva el aprendizaje de las competencias básicas que la sociedad demanda.

Las competencias clave en el Sistema Educativo Español
En igualdad de importancia, se hace evidente que las competencias "Aprender a aprender", "Competencias sociales y cívicas" y "Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor" quedan huérfanas en la organización por materias de los centros, muy especialmente en la secundaria. Por ello, para que nuestros alumnos adquieran estas competencias, hacemos cada trimestre, durante dos intensas semanas sin asignaturas, un proyecto transversal que pone en el centro del aprendizaje las citadas competencias. Lo llamamos "trabajo por proyectos", aunque en realidad es un "trabajo por productos".

El "producto" consiste en la elaboración, por parte de los 90 alumnos de cada promoción, de un documental científico, una exposición, un cortometraje, un herbario virtual, una obra de teatro, un itinerario para móviles, un meeting científico, una cocreación de los patios, un magazine televisivo, etc. A través del trabajo en grupos base y grupos expertos desarrollamos habilidades, capacidades y competencias como las requeridas.

Sin duda hay otras formas de aprender a trabajar en equipo, a tomar decisiones, a coordinarse, a interactuar con el entorno, a gestionar las emociones y desarrollar las habilidades sociales, el compromiso, la iniciativa o el espíritu emprendedor, pero nosotros hemos desarrollado esta. Y fuimos a #Novadors15 a contarlo, para compartirlo con otros docentes. Gracias, Novadors!

Os enlazo la presentación que Sergi del Moral ha compartido en la red, por si es de vuestro interés.



10.5.15

A falta de innovación radical, hagamos una "actualización" de las escuelas

Hace años, una compañera que cambió de instituto me contaba que no hacía trabajar en grupo a los alumnos porque en su nuevo centro "no hacía falta". Es que "allí puedes dar clase y te escuchan", me contaba. Es una idea profunda a la que hemos contribuido muchos, sin querer. Trabajando en los centros periféricos, con alumnos con grandes dificultades, con los alumnos de PQPI, etc. contribuimos a estas creencias. Haces otras cosas porque no puedes hacer "lo normal". Nada más desacertado: trabajamos de otro modo en el aula porque se aprende mejor y, sobre todo, porque se aprenden otras cosas más necesarias y más importantes.

El campo habitual de la innovación es la periferia de los sistemas, de las organizaciones, donde hay más libertad, menos rutinas, menos ortodoxia. Acaso la periferia nos haya servido para que el sistema tolerara cierto ensayo y error, para permitir el riesgo que toda innovación comporta. Pero tenemos suficientes certezas para introducir cambios y mejoras que ya han devenido inaplazables. Las escuelas de los Jesuitas, en Cataluña por ejemplo, ya lo están empezando: de la periferia al núcleo.

Lo marginal no escala, así que es inexcusable transferir lo aprendido a los "núcleos duros" del sistema público. Porque lo que "funciona", en realidad, es insuficiente, es un aprendizaje basado en la exposición de contenidos, ejercicios, exámenes individuales, etc., que no enseña todo lo que hace falta aprender. No es un aprendizaje potente, necesario y valioso para nuestros alumnos.

Trabajando en clase de música de 1º de ESO

Realizar uno o dos proyectos trimestrales, asumir cierta personalización de los aprendizajes o de los sistemas de evaluación, habituarse a una mirada global y pluridisciplinar sobre los temas, considerar el uso de las TIC como algo ordinario y común, trabajar en equipo resolviendo retos... no son novedades experimentales, ni desatinos innovadores. Son necesidades perentorias en una escuela contemporánea. Digan lo que digan las regulaciones, los sindicatos o la ley educativa de turno, esto es indispensable.

Hay cambios metodológicos, tecnológicos y organizativos que ya tenemos delimitados, explicados y justificados a estas alturas. Muchos los proclaman y pocos los ejecutan de ordinario en su escuela o instituto. La educación que queremos es la que hacemos cada día en nuestro centro. Lo demás, son pájaros. Por favor, hagámoslo YA en nuestras escuelas públicas.

22.2.15

Institut-Escola Les Vinyes

El Institut-Escola Les Vinyes cierra este año un primer ciclo de crecimiento: llevamos cinco cursos, sale la primera promoción de la ESO y se producirá el primer relevo del equipo directivo. Entre todos, hemos puesto en marcha un proyecto con mucha energía e ilusión y ahora necesita consolidarse y mejorar lo alcanzado.

Durante esta etapa, la parte de comunicación externa recayó sobre mí, y Rosa Sardà, la directora, asumió la comunicación institucional. Cierro, pues, con este post esta etapa de difusión para dedicarme en cuerpo y alma a la transición hacia el nuevo ciclo en el centro.

Por ello publico aquí la entrevista que nos hicieron en Tiching y que tanto eco tuvo en la red. Gracias @tiching!  Añado también mi intervención en el TedxBarcelonaEd y un sincero agradecimiento a todas las muestras de apoyo e interés que nuestro proyecto educativo ha recibido. De verdad, gracias a todos!

Y ahora me vuelvo a la cocina. Este blog abandona el #autobombo y regresa a la mirada pedagógica. :)

Feliz, con mi gente

Entrevista en Tiching

Transformar el currículum, la metodología y la evaluación. ¿Es posible hacerlo desde cada centro?
Es posible hacerlo, sin duda. Los márgenes que ofrece la legislación y la normativa son mucho más amplios de lo que el colectivo supone. Los verdaderos límites los tenemos los docentes y las familias. Los tenemos en nuestra concepción de la escuela, de lo que es enseñar y aprender, de lo que entendemos por currículum, metodología y evaluación.
De hecho, no es que sea posible, es que es imprescindible. Si queremos una escuela mejor, no podemos mantener el sistema estático. En el Institut-Escola Les Vinyes lo estamos haciendo.

¿Qué resultados obtenéis?
Obtenemos resultados diferentes, que no es poco. La transformación de la educación debe obedecer a un propósito. El nuestro es ofrecer una educación personalizada que prepare a los alumnos para una sociedad más global, abierta, digital, ética y justa. Queremos ciudadanos empoderados, con iniciativa y capaces de actuar éticamente en un mundo complejo. No sabremos si lo habremos logrado hasta que nuestros alumnos se desenvuelvan fuera de la escuela. Pero que aprenden otras cosas, de eso, no tengo ninguna duda.

¿Hay que convertir los simulacros propuestos hasta ahora (ejercicios de libros de texto, los ejemplos, etc.) en experiencias reales aplicadas por los alumnos?
Toda experiencia es real para el alumno. El problema es que lo “real” es demasiado escolar, demasiado incrustado en un sistema que no se parece en nada a lo que sucede fuera de la escuela. En la vida no hay exámenes, hay situaciones problemáticas a resolver, por ejemplo. Nosotros tratamos de combinar las clases activas, las preguntas relevantes y los proyectos transversales. Un motor de tres tiempos que trata de ir más allá del sonsonete exposición magistral, ejercicios, deberes y examen.

¿Qué papel tienen los alumnos en estas experiencias?
Un papel central. En las clases, en las preguntas relevantes y en los proyectos. Los alumnos son el sujeto activo de su aprendizaje, así que toda nuestra actividad está centrada en el alumno. Al menos, ese es nuestro reto.

¿Qué papel tienen los docentes en un proyecto de semejante envergadura?
Los docentes son el motor del Institut-Escola Les Vinyes. Sin su compromiso y su trabajo exigente, nada de esto sería posible. En nuestro centro los profesores están más allá de su “zona de confort”. Un entorno deliberadamente innovador es muy exigente con la plantilla. No es un sitio convencional, sin duda. Esto nos permite atraer a profesores con talento, con ganas de transformar la escuela. A veces es duro, pero siempre es estimulante. ¡Es la diferencia entre practicar senderismo y hacer alta montaña!

¿Quién lleva la iniciativa o “tira del carro”?
Nadie tira del carro: el carro somos todos. Algunos tenemos más experiencia, pero sin las aportaciones de todos nuestro proyecto es inviable. En Les Vinyes no vas a recibir instrucciones, vas a tener que trabajar con tu equipo, aportar tu iniciativa y ayudar a los demás. A cambio, vamos a acompañarte, a hacerte crecer profesionalmente y a colaborar contigo para conseguir un propósito común.
No todo el mundo es capaz de esto de entrada. Pero se puede aprender. Si queremos alumnos autónomos y comprometidos, necesitamos profesores así.

¿Cómo se organizan los equipos docentes?
Los equipos docentes tienen libertad y responsabilidad a partes iguales. Son el núcleo del Proyecto Educativo. Cada docente está asignado a un único equipo docente, así que muchos damos más de una asignatura. Así trabajamos siempre con los mismos alumnos y los mismos colegas: todos somos tutores, planificamos juntos los trabajos globalizados (preguntas relevantes) y los proyectos. En realidad, Les Vinyes son seis equipos docentes compactos, auto liderados e independientes. Los equipos no rinden cuentas al equipo directivo, las rinden a los alumnos y a sus familias. Es una organización totalmente horizontal, muy atípica.

¿Qué pautas darías a los equipos directivos que se proponen transformar la metodología de sus centros?
No creo que un equipo directivo pueda transformar un centro, así, sin más. El equipo directivo puede encabezar un proyecto común, darle forma y generar sinergias. Pero necesitas un colectivo comprometido y un propósito compartido para cambiar un centro. No soy capaz de dar pautas, sinceramente. En general creo que se habla demasiado y se actúa poco. Todo el mundo espera que los cambios vengan del entorno, de los otros agentes, de la administración, de las tecnologías, etc. Los cambios vienen de nosotros, comprendiendo más profundamente la educación, proponiendo un destino, asumiendo riesgos y trabajando duro. Innovar es sangre, sudor y lágrimas. Aunque, a veces, las lágrimas son de risa.

¿Y a aquellos docentes a los que les gustaría que su centro cambiara?
Los docentes deberían trabajar en equipo y dejar de ir por libre. Si quieres cambiar tu centro, busca aliados y ponte al frente de tu departamento, de tu equipo docente o de tu claustro. Uno no decide liderar, pero puede arremangarse y comprometerse. Y si nadie te sigue, será por algo. Puede que todavía no estés preparado o que no estés en el sitio adecuado. A veces, hay que cambiar de centro. Lo dicho, cambiar un centro educativo es complejo y exige mucho, hay que pasar de las palabras a los hechos.

¿De qué manera introducís las nuevas tecnologías en las aulas?
Lo más complicado ha sido conseguir la infraestructura y el equipamiento. La Generalitat nos tiene bastante abandonados, nos proporciona la fibra óptica y poco más. Nos hemos apoyado mucho en la administración local y en la comunidad educativa. En cada promoción hacemos un salto cualitativo en temas tecnológicos. Las competencias digitales del profesorado también están en la agenda, así que también vamos “digitalizando” al profesorado. En realidad, la tecnología la damos por normalizada. No es un tema central, simplemente tratamos de aprender y educar con herramientas y entornos digitales, tanto alumnos como docentes.

¿Cómo favorecen las TIC a la implantación y desarrollo del proyecto en el aula?
Las TIC son imprescindibles para la mayoría de nuestros proyectos: hacer un cortometraje, montar una exposición, publicar una revista, crear un talk show televisivo… no se puede hacer con libretas y bolígrafos. Las TIC son nuestro entorno de trabajo natural, son nuestras herramientas de comunicación y productividad. El mundo es con tecnología, la escuela debe serlo.


Intervención en TEDxBarcelonaED



   

18.1.15

Educación emergente en Barcelona

El próximo jueves 22 de enero saldremos de la cocina del Institut-Escola Les Vinyes para participar en el TEDxBarcelonaEd dedicado a la educación emergente. Nos hace mucha ilusión y bastante respeto, todo hay que decirlo.

Ya sabéis que lo mío es el trabajo en el centro, el día a día con nuestros equipos y estar en clase con mis alumnos. No vamos a muchos "eventos" porque tenemos más trabajo del que podemos hacer. Sin embargo, Núria Bosch me convenció de que las personas que hacemos cosas tenemos que contarlas o nadie las va a conocer. Seguramente, tenemos cierta obligación de difundir nuestro trabajo, aunque ese, realmente, no es nuestro trabajo!

Trabajando en clase!
Una cosa es hablar entre colegas y amigos, como la IX jornada de Edublogs, y otra muy distinta es compartir escenario con expertos de todo el mundo a los que no conoces, con periodistas, medios y todo el ruido mediático del 2.0. Estamos fuera de nuestra zona de confort, pero la organización nos ha ayudado un poco en todo esto: Aurélie Salvaire, que lleva todo el montaje, y los consejos de Iñaki Eguiarte. Así que vamos a salir de la cocina para contar lo que hacemos.

Transformar el currículo, las metodologías y la evaluación es posible en la educación pública. Implantar nuevos roles en alumnos y profesores... se puede hacer. Y dinamizar la estructura organizativa y de gestión de los centros, también. Aunque con las actuales reglas de juego, difícilmente es sostenible.

Creo que la innovación en la educación pública no debe, simplemente, ser "tolerada": tiene que ser respaldada. No es de recibo que la nueva educación se desarrolle exclusivamente en centros privados y que no llegue a toda la población. La crisis o la ceguera del Ministerio o la Generalitat catalana no pueden tenernos abrazados a la cultura de la queja. Hay que trabajar a medio plazo, hay que participar de la educación emergente que está sucediendo en muchos lugares del mundo.

No quiero quedar al margen de todo esto. Así que vamos a aportar nuestro pequeño granito de arena a la TED de Barcelona y, sobre todo, vamos a aprender qué nos cuentan los expertos internacionales.

Institut-Escola Les Vinyes - Claustro del curso 2014-2015
Falta Maria Beneyto en esta foto, pero forma parte del corazón de Les Vinyes. Voy a pensar en ella en mi intervención y mandarle todo el afecto y fuerza posibles.