31.8.15

Siete principios para el aprendizaje

No podemos leer todas la aportaciones de la pedagogía, la didáctica, la psicología o la neurología. Pero damos clases todos los días y tomamos decisiones educativas permanentemente. Así que necesitamos, como mínimo, alguna orientación basada en lo que estas ciencias del aprendizaje han demostrado como cierto o, por lo menos, eficaz en contextos de aprendizaje.

Yo me he propuesto tener como referencia estos siete principios del aprendizaje para este curso. Siete reguladores de mi práctica docente, que orienten mis decisiones en clase para que estén alineadas con lo que sabemos acerca del aprendizaje.

1. El aprendiz debe estar en el centro
 Lo alumnos son los actores principales, todo gira alrededor de su actividad cognitiva y afectiva. Sea cual sea el enfoque didáctico -instrucción directa, aprendizaje cooperativo, investigación...- estará centrado en un aprendizaje autorregulado y activo.

2. El aprendizaje es de naturaleza social
La interacción social es un recurso fundamental que debe alternar con momentos de reflexión y trabajo personal. El debate, la indagación o la argumentación, por ejemplo, encarnan aprendizajes de naturaleza social.

3. Las emociones son esenciales para el aprendizaje
Emoción, motivación y cognición están profundamente interrelacionadas. La implicación afectiva, el bienestar o la autoconfianza, por ejemplo, juegan un papel decisivo en el aprendizaje.

4. La diferencias individuales deben ser reconocidas
La aceptación de la diferencia es una condición necesaria para el aprendizaje profundo: cada aprendiz es singular y diferente. Estas diferencias, por ejemplo, comprenden conocimientos previos, habilidades, estilos de aprendizaje y estrategias, intereses o motivaciones. Exigen pues, un determinado grado de personalización.

5. El aprendizaje debe ser inclusivo
La gestión social del aula debe ser sensible a las diferencias y necesidades individuales en forma de comunidad de aprendizaje. El aprendizaje de todos es una responsabilidad compartida que favorece a todos. La inclusividad forma parte de la excelencia.

6. La evaluación está al servicio del aprendizaje
La evaluación formativa debe ser sustancial y regular, debe también proporcionar retroalimentación relevante e información a los aprendices de manera individual, promoviendo la autorregulación permanente.

7. El aprendizaje debe construir conexiones entre áreas de conocimiento.
El aprendizaje significativo relaciona los conocimientos, los aplica a situaciones, retos o problemas y procura, en todo momento, la transferencia. El aprendizaje profundo conecta lo aprendido con capacidades y competencias del aprendiz.

Naturalmente, esto no me lo acabo de inventar: es una versión personal y simplificada de documentación publicada por el Centre for Educational Research and Innovation (CERI), que es parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Institución dedicada a la investigación y, específicamente, a la acumulación de evidencias respecto a la educación.

Quizás podría valer para evaluar nuestra práctica docente. Para hacer las veces de rúbrica de nuestras clases y escuelas. Para evitar discutir sobre temas que la comunidad científica ya tiene aceptados. Algo más útil y práctico, en fin, que el dichoso informe PISA.

Que tengáis un buen inicio de curso 2015-2016!

7 comentarios:

Joselu dijo...

Creo que en esencia responden a inquietudes y motivaciones mías en estos momentos en que he dado un giro hacia donde provengo en origen: a la innovación y la experimentación más radical. En la enseñanza la ortodoxia y el conservadurismo de lo sabido solo lleva a callejones sin salida donde ni se enseña ni se aprende nada. Te añado a mi blogroll.

Saludos.

Boris Mir dijo...

Gracias Joselu!
No planteo estos principios como una innovación radical. Simplemente me parece sentido común o sentido pedagógico, si quieres. Otra cosa es que esta lista esté alejada de prácticas reales en muchas escueles... Siempre me ha sorprendido la enorme distancia entre el conocimiento de las ciencias del aprendizaje y las prácticas reales. Esta manía de dar clase "con lo puesto" y "con lo sabido", algo impensable en otras disciplinas humanas...
Suerte con este curso y tus proyectos. Los seguiré en tu blog :)

Anónimo dijo...

Agregaría, a modo de complemento, el Decálogo del Maestro, de la poetisa chilena Gabriela Mistral. Lo pueden encontrar fácilmente en Internet.
Saludos y buen inicio del año escolar!

Boris Mir dijo...

Gracias, Anónimo :)

A qui va el decàlogo, un clásico, a modo de complemento:

“Decálogo del maestro” de Gabriela Mistral, maestra y Nobel de Literatura (1945):

1. AMA. Si no puedes amar mucho, no enseñes a niños.

2. SIMPLIFICA. Saber es simplificar sin quitar esencia.

3. INSISTE. Repite como la naturaleza repite las especies hasta alcanzar la perfección.

4. ENSEÑA con intención de hermosura, porque la hermosura es madre.

5. MAESTRO, se fervoroso. Para encender lámparas basta llevar fuego en el corazón.

6. VIVIFICA tu clase. Cada lección ha de ser viva como un ser.

7. ACUERDATE de que tu oficio no es mercancía sino oficio divino.

8. ACUERDATE: Para dar hay que tener mucho.

9. ANTES de dictar tu lección cotidiana mira a tu corazón y ve si está puro.

10. PIENSA en que Dios se ha puesto a crear el mundo de mañana.

Estel·la dijo...

Gracies Boris per aquestes reflexions idonies per l inici de curs. En el meu cas m he proposat escurçar la distancia entre els coneixements pedagogics i la practica a l'aula. Ens veiem a les vinyes :)

Boris Mir dijo...

Hola Estel·la!
Doncs és una bona proposta. I no és gens fàcil.
Vinga, doncs, ens trobem a Les Vinyes i mirem de tenir presents aquests set principis! :)

Estel·la dijo...

Genial Boris!
En tinc moltes ganes!