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22.2.15

Institut-Escola Les Vinyes

El Institut-Escola Les Vinyes cierra este año un primer ciclo de crecimiento: llevamos cinco cursos, sale la primera promoción de la ESO y se producirá el primer relevo del equipo directivo. Entre todos, hemos puesto en marcha un proyecto con mucha energía e ilusión y ahora necesita consolidarse y mejorar lo alcanzado.

Durante esta etapa, la parte de comunicación externa recayó sobre mí, y Rosa Sardà, la directora, asumió la comunicación institucional. Cierro, pues, con este post esta etapa de difusión para dedicarme en cuerpo y alma a la transición hacia el nuevo ciclo en el centro.

Por ello publico aquí la entrevista que nos hicieron en Tiching y que tanto eco tuvo en la red. Gracias @tiching!  Añado también mi intervención en el TedxBarcelonaEd y un sincero agradecimiento a todas las muestras de apoyo e interés que nuestro proyecto educativo ha recibido. De verdad, gracias a todos!

Y ahora me vuelvo a la cocina. Este blog abandona el #autobombo y regresa a la mirada pedagógica. :)

Feliz, con mi gente

Entrevista en Tiching

Transformar el currículum, la metodología y la evaluación. ¿Es posible hacerlo desde cada centro?
Es posible hacerlo, sin duda. Los márgenes que ofrece la legislación y la normativa son mucho más amplios de lo que el colectivo supone. Los verdaderos límites los tenemos los docentes y las familias. Los tenemos en nuestra concepción de la escuela, de lo que es enseñar y aprender, de lo que entendemos por currículum, metodología y evaluación.
De hecho, no es que sea posible, es que es imprescindible. Si queremos una escuela mejor, no podemos mantener el sistema estático. En el Institut-Escola Les Vinyes lo estamos haciendo.

¿Qué resultados obtenéis?
Obtenemos resultados diferentes, que no es poco. La transformación de la educación debe obedecer a un propósito. El nuestro es ofrecer una educación personalizada que prepare a los alumnos para una sociedad más global, abierta, digital, ética y justa. Queremos ciudadanos empoderados, con iniciativa y capaces de actuar éticamente en un mundo complejo. No sabremos si lo habremos logrado hasta que nuestros alumnos se desenvuelvan fuera de la escuela. Pero que aprenden otras cosas, de eso, no tengo ninguna duda.

¿Hay que convertir los simulacros propuestos hasta ahora (ejercicios de libros de texto, los ejemplos, etc.) en experiencias reales aplicadas por los alumnos?
Toda experiencia es real para el alumno. El problema es que lo “real” es demasiado escolar, demasiado incrustado en un sistema que no se parece en nada a lo que sucede fuera de la escuela. En la vida no hay exámenes, hay situaciones problemáticas a resolver, por ejemplo. Nosotros tratamos de combinar las clases activas, las preguntas relevantes y los proyectos transversales. Un motor de tres tiempos que trata de ir más allá del sonsonete exposición magistral, ejercicios, deberes y examen.

¿Qué papel tienen los alumnos en estas experiencias?
Un papel central. En las clases, en las preguntas relevantes y en los proyectos. Los alumnos son el sujeto activo de su aprendizaje, así que toda nuestra actividad está centrada en el alumno. Al menos, ese es nuestro reto.

¿Qué papel tienen los docentes en un proyecto de semejante envergadura?
Los docentes son el motor del Institut-Escola Les Vinyes. Sin su compromiso y su trabajo exigente, nada de esto sería posible. En nuestro centro los profesores están más allá de su “zona de confort”. Un entorno deliberadamente innovador es muy exigente con la plantilla. No es un sitio convencional, sin duda. Esto nos permite atraer a profesores con talento, con ganas de transformar la escuela. A veces es duro, pero siempre es estimulante. ¡Es la diferencia entre practicar senderismo y hacer alta montaña!

¿Quién lleva la iniciativa o “tira del carro”?
Nadie tira del carro: el carro somos todos. Algunos tenemos más experiencia, pero sin las aportaciones de todos nuestro proyecto es inviable. En Les Vinyes no vas a recibir instrucciones, vas a tener que trabajar con tu equipo, aportar tu iniciativa y ayudar a los demás. A cambio, vamos a acompañarte, a hacerte crecer profesionalmente y a colaborar contigo para conseguir un propósito común.
No todo el mundo es capaz de esto de entrada. Pero se puede aprender. Si queremos alumnos autónomos y comprometidos, necesitamos profesores así.

¿Cómo se organizan los equipos docentes?
Los equipos docentes tienen libertad y responsabilidad a partes iguales. Son el núcleo del Proyecto Educativo. Cada docente está asignado a un único equipo docente, así que muchos damos más de una asignatura. Así trabajamos siempre con los mismos alumnos y los mismos colegas: todos somos tutores, planificamos juntos los trabajos globalizados (preguntas relevantes) y los proyectos. En realidad, Les Vinyes son seis equipos docentes compactos, auto liderados e independientes. Los equipos no rinden cuentas al equipo directivo, las rinden a los alumnos y a sus familias. Es una organización totalmente horizontal, muy atípica.

¿Qué pautas darías a los equipos directivos que se proponen transformar la metodología de sus centros?
No creo que un equipo directivo pueda transformar un centro, así, sin más. El equipo directivo puede encabezar un proyecto común, darle forma y generar sinergias. Pero necesitas un colectivo comprometido y un propósito compartido para cambiar un centro. No soy capaz de dar pautas, sinceramente. En general creo que se habla demasiado y se actúa poco. Todo el mundo espera que los cambios vengan del entorno, de los otros agentes, de la administración, de las tecnologías, etc. Los cambios vienen de nosotros, comprendiendo más profundamente la educación, proponiendo un destino, asumiendo riesgos y trabajando duro. Innovar es sangre, sudor y lágrimas. Aunque, a veces, las lágrimas son de risa.

¿Y a aquellos docentes a los que les gustaría que su centro cambiara?
Los docentes deberían trabajar en equipo y dejar de ir por libre. Si quieres cambiar tu centro, busca aliados y ponte al frente de tu departamento, de tu equipo docente o de tu claustro. Uno no decide liderar, pero puede arremangarse y comprometerse. Y si nadie te sigue, será por algo. Puede que todavía no estés preparado o que no estés en el sitio adecuado. A veces, hay que cambiar de centro. Lo dicho, cambiar un centro educativo es complejo y exige mucho, hay que pasar de las palabras a los hechos.

¿De qué manera introducís las nuevas tecnologías en las aulas?
Lo más complicado ha sido conseguir la infraestructura y el equipamiento. La Generalitat nos tiene bastante abandonados, nos proporciona la fibra óptica y poco más. Nos hemos apoyado mucho en la administración local y en la comunidad educativa. En cada promoción hacemos un salto cualitativo en temas tecnológicos. Las competencias digitales del profesorado también están en la agenda, así que también vamos “digitalizando” al profesorado. En realidad, la tecnología la damos por normalizada. No es un tema central, simplemente tratamos de aprender y educar con herramientas y entornos digitales, tanto alumnos como docentes.

¿Cómo favorecen las TIC a la implantación y desarrollo del proyecto en el aula?
Las TIC son imprescindibles para la mayoría de nuestros proyectos: hacer un cortometraje, montar una exposición, publicar una revista, crear un talk show televisivo… no se puede hacer con libretas y bolígrafos. Las TIC son nuestro entorno de trabajo natural, son nuestras herramientas de comunicación y productividad. El mundo es con tecnología, la escuela debe serlo.


Intervención en TEDxBarcelonaED



   

7.9.13

Didáctica de andar por clase

Las dos primeras preguntas para preparar una clase o una secuencia didáctica son qué debo enseñar y cómo lo van a aprender.  Hay quien piensa que la primera pregunta es qué quieren aprender. Quien piensa esto se equivoca o no está en la educación obligatoria.

A renglón seguido añado que mi tercera pregunta, que no la primera, es cómo consigo que quieran aprender lo que deben aprender. Pero esa no se la hacen todos los profesores, esa ya implica una posición pedagógica y política (sic). Tiene que ver con el deseo de aprender y la obligatoriedad. Y eso ya no es didáctica, así que lo dejo para otro día.

Central kitchen at University of Wisconsin.
La cocina de cada día
Enseñar y aprender, tan simple como difícil. A menudo las respuestas a estas dos cuestiones no tienen ninguna relación: queremos que aprendan algo y lo que hacemos... no sirve para ello! O al revés: queremos que hagan determinada tarea... pero no sabemos qué se aprende realmente llevándola a cabo. Compren un libro de texto y hagan la prueba.

Luego está llevarlo a cabo, lo que yo llamo "preparar la receta". Aquí va un ejemplo, de andar por clase.
1. Abre la puerta, sube la persiana y da los buenos días mientras entran los alumnos.
2. Comunica que vamos a seguir trabajando en los grupos de la clase anterior.
3. Mueven la mesas con un ruido de tres pares de orquestas...
4. Impón un poco de orden y silencio.
5. Pon en marcha el ordenador del proyector, otros minutos de espera, mientras se alborotan de nuevo.
6. Trata de contar qué vamos a hacer hoy en los mencionados grupos.
Pues has perdido media clase solo para arrancarla! Conclusión: plato mal hecho.

El mismo plato, con otra receta. La de la abuela, que es la experiencia:
1. Da los buenos días en el pasillo y diles "Un momento!".
2. Entra solo, enchufa el PC, que es del pleistoceno.
3. Pon las mesas en 15 segundos y abre la puerta diciendo: sentaos en los grupos del otro día.
4. Escribe en la pizarra lo que vamos a hacer mientras se sientan.
5. Sin mediar palabra, muestra la pizarra y empieza diciendo: Ahora, a trabajar!
Bravo: 3 minutos y en marcha!

La receta son los pasos, o los pasitos. Los molonguis lo llaman excelencia en la ejecución. Pero yo no soy japonés. Lo llamo sobrevivir con dignidad. Una clase no se improvisa, se interpreta con flexibilidad. La base para que una clase funcione es la ejecución de pequeñas rutinas y acciones eficaces sobre las cuales se edifica el qué debo enseñar y el cómo lo van a aprender.

La secuencia de pequeñas rutinas efectivas es la garantía de que tienes un camino, sabes lo que vas a hacer, llevas la clase. No es garantía segura, pero es el parachoques del fracaso asegurado.

Carnaval, gemaskerde obers / Mardi Gras, waiters wearing masks
Beiers eetcafe, München, 1933
Así que ya tenemos los tres ingredientes básicos de la didáctica de andar por clase. Te las propongo en otro orden: qué hacen, qué aprenden y cómo lo llevamos a cabo. Este último aspecto es en realidad tan importante como los otros. A programar, a determinar objetivos de aprendizaje, a segmentar en competencias, a evaluar, a establecer indicadores de procesos, impacto, transferencia, etc. ya les enseñarán en la facultad a los jóvenes maestros. O no.

La didáctica de andar por clase es como la cocina diaria. No son grandes menús laboriosos, sino cocinar con esmero y cariño. Es el cotidiano hervir o pelar patatas con alegría y diligencia a la vez, que no es fácil. Quizás sobran dietistas y faltan pinches en nuestro sistema educativo. Una duda que me surge, al empezar el curso, cuando preparo sartenes, espátulas y otros cacharros para poner la cocina en marcha.

Un abrazo a todos los colegas y mis mejores deseos para este nuevo curso!

29.5.13

Sobre la (escasa) participación de las familias en la escuela

Los datos son aplastantes: los padres y las madres se desentienden de forma abrumadora de intervenir en las instancias formales de participación de las escuelas y, todavía más, de los institutos.

Si bien una parte se puede atribuir a cierto ambiente general de escaso compromiso con lo público, en el mundo educativo el problema es endémico. Padres o madres para las AMPAs, candidatos a formar parte del Consejo Escolar, asistencia a las llamadas "escuelas de padres",  interés en las reuniones de seguimiento tutorial... Una interminable lista de espacios de participación desatendidos o, simplemente, ignorados por el grueso de las familias.

Projecte Herbari virtual 2012 - Presentació a les famílies
Los alumnos ante sus familias
Quizás las familias no participan porque tienen muy poco poder real sobre la escuela y son, generalmente, convidados de piedra en muchas de las instancias formales de participación. En la práctica, el poder siempre está en manos de los docentes, los equipos directivos o la administración. No determinan el temario, la valoración de los docentes o la contratación del personal, por ejemplo. ¿Ustedes se imaginan a un grupo de padres despidiendo a un director o a un inspector? Yo, no. En cambio he visto numerosas veces a un grupo de docentes "despidiendo" a un alumno...

No tengo ninguna solución para este problema, pero quisiera proponer algunas acciones para mejorar la participación de las familias en los centros, especialmente en los de secundaria.

En primer lugar deberíamos comunicar, es decir, informar permanentemente de lo que hacemos en el día a día. La escuela concertada suele hacerlo mejor que nosotros, la escuela pública. Boletines, páginas web, tablones de anuncios, blocs... informan a sus familias, que son las que pagan! ¿Cuantas comunicaciones informativas hacemos nosotros a las familias? Normalmente autorizaciones para las actividades, notas trimestrales y alguna "nota en la agenda" sobre un comportamiento negligente...

Hay que enseñar lo que hacemos, mostrar la actividad en el aula, explicar cómo trabajamos. No se puede valorar y apreciar aquello que se desconoce. Hay que tener unas "puertas abiertas" permanentes. Hay que ser transparente. ¿Que hay poco que explicar? Pues seguramente tendremos que replantearnos algunas cosas...

En segundo lugar deberíamos hacer participar a las familias en lo importante, lo que hacemos en el día a día. Incorporarlas a nuestro core, a nuestra función vital, que es enseñar y aprender. Consejo Escolar, reuniones con las familias, Escuela de padres... Seamos francos: todo esto es periferia. Lo que nosotros hacemos es promover el aprendizaje, cada día, en clase. Pues hay que hacer participar a las familias en nuestras clases!

Presentació exposició a les famílies
Visita guiada a una exposición en el centro
Por ejemplo, haciéndolos objeto de nuestro trabajo: estudiar lo que pasa en casa, preguntar por temas profesionales, entrevistarlos... ¿Reciclamos en casa? ¿Cuántas bombillas de bajo consumo tenemos? ¿Quién fuma y por qué? ¿Cuánto gastamos en móviles en nuestra familia? ¿Miramos juntos la tele o hay una en cada habitación? ¿Qué leen nuestros padres? ¿O por qué no leen?!
La familia siempre está latente, pues hagámosla visible, hagámosla objeto de estudio, de reflexión, de debate. No de forma particular, sino de forma global, pues no se trata de pasar cuentas o de comparar a unos con otros.

Se puede ir incluso más allá. Pedirles, por ejemplo, que vengan un día a presentarnos su oficio, en qué trabajan. Pedirles que nos echen una mano en algo que ellos saben o tienen. Que hagan de "profes" un rato... ¿Os parece imposible? Quizás será porque no lo habéis probado... Nosotros hemos filmado a los abuelos para hacer historia oral, hemos construido decorados y disfraces con elementos de sus tiendas, los invitamos a ser "público" de los proyectos cada trimestre, a "padecer" visitas guiadas a nuestras exposiciones...

El compromiso, quizás, vendrá despúes. Hay que mostrarles que lo que hacemos con sus hijos, in situ, tiene valor y merece ser apreciado y, si cabe, defendido. Creo que los padres no están interesados en la educación o en la escuela. Pero lo están en el desarrollo de sus hijos, en que "salgan adelante". Hay que explicarles que realmente contribuimos a ello en la escuela, que lo que hacemos por sus hijos es importante. Hay que hacérselo visible, no basta con informar. Solamente entonces contaremos con su participación y, acaso, con su compromiso con el centro.



El equipo directivo del Institut Escola Les Vinyes participó en la VI jornada de educación "Participación, el aprendizaje de la democracia". Esta fue la presentación que acompañó nuestra intervención.