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12.5.13

Equipos docentes

Los equipos de calidad son la base de una buena organización, de un trabajo satisfactorio y de grandes resultados. No creo en las personas excepcionales, sino en los equipos formados por personas excepcionales. Y esto también vale para los centros educativos.

Y por ello, siempre que he tenido responsabilidades en un instituto, he tratado de poner a los equipos docentes en el centro del mismo. Así tratamos de hacerlo en Les Vinyes, donde trabajo actualmente.

Ikasblogak 2010 - Barakaldo Nuestro modelo de equipo docente es un grupo de cinco personas que se hace cargo de una promoción durante todo el curso escolar. Este equipo docente se encarga de impartir y evaluar todas las asignaturas, proyectos, salidas, seguimiento tutorial y actividades transversales. En definitiva, el equipo se responsabiliza globalmente del desarrollo del curso.

En consecuencia es un equipo multidisciplinar, con un objetivo compartido que toma y ejecuta todas las decisiones sobre la promoción: selección de contenidos, trabajos globalizados, proyectos trimestrales, salidas académicas, medidas disciplinarias, agrupaciones y horarios. De momento hay tres: uno de infantil, dos de secundaria.

No existe otra instancia organizativa -departamentos didácticos o equipo directivo- que tome decisiones o intervenga sin que el equipo docente lo solicite expresamente. De hecho, en nuestro centro aspiramos a que nunca haya Departamentos, sino equipos de docentes y de proyectos. Nuestro sueño es convertir Les Vinyes en un "punto caliente", un espacio para el entusiasmo y la creatividad, como propone Lynda Gratton.

Ello exige la formación de un equipo de profesores, que no un grupo. Exige dos largas reuniones semanales, comunicación directa, confianza entre los miembros y una actitud abierta y flexible. Exige impartir dos asignaturas, requiere preparar, realizar y evaluar juntos los proyectos y los trabajos globalizados de cada trimestre. Demanda una dosis de autogestión y de autoaprendizaje muy elevada.


Presentació de l'Institut Escola Les Vinyes de Institut Escola Les Vinyes en Vimeo.

Trabajar juntos cooperando, aportando cada uno "lo mejor" de sí mismo en un ambiente de camaradería, de profesionalidad, de cierta alegría, todo jalonado, sin duda, con momentos de sobreesfuerzo. Nada de evaluar personas, se evalúan los equipos.

Como dice el vídeo de presentación, "Nuestro centro crece y aprende, se equivoca y rectifica cada día. Se esfuerza en mejorar y trabajar de forma responsable y comprometida con la educación". Estamos creciendo, estamos aprendiendo, nos estamos formando. Luego nos equivocamos y rectificamos. Los profesores, los que más. Feedback honesto, aprender y pasar página forma parte de nuestro ADN.

¿Fácil? Ni hablar. ¿Arriesgado? Bastante. ¿Satisfactorio? Mucho. ¿Escalable? ¡Sin duda!

16.9.12

Proyecto de centro, ¿paella o ensalada?

Los proyectos educativos pueden no estar escritos en un documento, pero están implícitos en las prácticas efectivas de los centros. El proyecto puede ser tácito o explícito, pero existe. En el peor de los casos es la adición de diferentes prácticas docentes, rutinas organizativas y aplicación convencional de instrucciones administrativas. En el mejor de los supuestos, es una visión compartida liderada por un equipo, con voluntad de mejora y de servicio público.

Todas las individualidades, estilos docentes y posturas pedagógicas del profesorado deben encajar con cierto margen en el día a día del centro. Y eso, nunca es fácil.

La base de la paella es el arroz: sin arroz no hay paella. Esa puede ser la base compartida de un claustro para, después, poder incorporar con tacto y negociación todas la aportaciones de los  profesionales. Uno aporta una pequeña dosis de verdura, otro incluye gambas y un tercero ofrece costilla de cerdo. Un buen equipo de cocina sabe personalizar las recetas.

Aunque hay muchas y buenas maneras de elaborar una paella, hay ingredientes que, desafortunadamente, no encajan. Si quieres añadir vinagre, simplemente, ese no es tu proyecto. O sea, ese no es tu centro. Tendrás que adaptarte -¿qué tal, un poco de limón?-, proponer otra base para el proyecto o procurar cambiar de centro. Cuando discrepa, un buen profesional no se dedica a poner vinagre en una paella. Se dedica a proponer un proyecto alternativo, basado en la ensalada, por ejemplo. Con honestidad y de forma transparente, no creando antagonismos artificiales o animando hostilidades y mal ambiente.


Los proyectos educativos que no son capaces de incorporar aportaciones son nefastos. Se dan en centros  conducidos con apatía o con el "ordeno y mando" de direcciones personalistas o acomodadas. Son colegios e institutos monocordes, sin contrastes, sin nuevas aportaciones. Centros que no aprenden, que no incorporan el saber profesional de todos, que no pueden mejorar. No atraen el talento, ni despiertan el compromiso de nadie.

Estar en un equipo directivo es muy difícil por muchas razones. Sin embargo, para mí, la mayor dificultad es lograr este equilibrio entre una base pedagógica y organizativa común, orientada a una visión, y la capacidad de integrar diferentes sensibilidades, estilos docentes y saberes profesionales. Así que tienes que estar dispuesto a convencer, formar, comunicar... al mismo tiempo que a escuchar, integrar y evolucionar. En ese reto estamos, en el Institut Escola Les Vinyes, arrancando con alegría un nuevo curso.