10.1.13

Agrupar a los alumnos, ese gran dilema

La agrupación de los alumnos se puede  formular como un dilema: lo más semejantes posible o lo más diferentes posible. La agrupación de alumnos tiene una dimensión micro (trabajo individual en el aula, en parejas, tríos o cuartetos) y otra magnitud macro (la promoción, el nivel educativo y el centro). En cada agrupación hay criterios implícitos y explícitos y, en consecuencia, unos valores subyacentes.

A mí me parece que las agrupaciones son un buen indicador del grado de madurez pedagógica y de inclusión de los centros educativos. En la distribución de los niños, los centros se retratan.

Esta es nuestra foto.

Agrupaciones micro

La unidad base de la clase es la pareja de alumnos y, para los trabajos en grupo, el cuarteto. Asumimos que la creación de estas agrupaciones está en constante movimiento: en el laboratorio, por ejemplo, el profesor determina las parejas, en música, son los alumnos. Hay proyectos en que los alumnos eligen la pareja y los docentes formamos el cuarteto, hay otros en los que prima la heterogeneidad máxima, otras veces eligen ellos el "rol de experto" y nosotros hacemos los "grupos base". Incluso, al final del curso, hacemos grupos al azar para afrontar un proyecto extenso. O sea, máxima combinatoria y duración flexible, en función del trabajo o proyecto a realizar.

Agrupaciones macro

Pongo un ejemplo de 1º de la ESO, con datos reales.
> 1A = 33 alumnos + 1B = 33 alumnos
Criterio: Grupos numerosos completamente heterogéneos
7 horas semanales
> D1 = 22 alumnos + F1 = 22 alumnos + F2  = 22 alumnos
Criterio: Grupos menos numerosos completamente heterogéneos
9 horas semanales
> C1 = 12 alumnos +  A1 = 27 alumnos + B1 = 27 alumnos
Un pequeño grupo con alumnos con serias dificultades y dos grupos grandes heterogéneos en matemáticas y lengua
9 horas semanales
> Optativa 1, 2, 3, 4, 5 y 6 = 132 alumnos en grupos de 22
Grupos completamente homogéneos formados por alumnos de dos promociones (1º y 2º de ESO)
2 horas semanales
No sé si se entiende, pero esto significa que cada alumno pertenece a 4 grupos-clase distintos y que convive y trabaja con cuatro grupos, ambientes, relaciones, etc. diferentes a lo largo de la semana. En definitiva, la base de las agrupaciones macro es la promoción: de cara a la administración hay dos clases, pero para el centro existe una promoción de 66 alumnos, en la que todos conviven y trabajan con todos. Incluso las asignaturas optativas son transversales e interniveles, y todo el centro las realiza a la misma hora.

A esto hay que añadir que los alumnos de la ESO hacen proyectos con los alumnos de educación infantil: la Hora del cuento, los Padrinos de lectura, coro (Infantil) y conjunto instrumental (ESO), etc.

Trabajando en clase de música
En resumen: nada mejor que mezclar a todos con todos para crear una auténtica comunidad de aprendizaje, sin distinguir ni agrupar de forma sistemática y clasificadora a los alumnos. Cualquier compañero es bueno para trabajar y aprender, ayudar y ser ayudado son papeles intercambiables. Y no solamente son intercambiables, son papeles exigibles a todos.

Evidentemente, los primeros en cuestionar estos criterios son los propios alumnos: algunos quieren desentenderse de sus compañeros en dificultades, otros protestan por no poder trabajar "con sus amigos", los hay que desean lucir "sus" calificaciones y su "excelencia". Pero sin equidad ni compañerismo no hay excelencia posible, tal como la entendemos en Les Vinyes. Y las agrupaciones múltiples reflejan estas opciones. Lo practicamos y también lo enseñamos a nuestros alumnos. Y a sus familias, claro.

Lo dicho, detrás de las agrupaciones hay criterios y valores. No basta con poner bellas palabras en el Proyecto educativo, hay que demostrarlo cada mañana a las 8, en cada aula, en cada clase.

Nota: ciertamente hay una agrupación por niveles. Mi ilusión es que se disuelva en un futuro no lejano, pero los compañeros de mates y lengua así lo quieren. Hay que aceptarlo, porque en un centro deben convivir distintos puntos de vista pedagógicos en una base común. Mi tarea es convencerlos! :)

8 comentarios:

VeRa Rex dijo...

Lo más dificil en la propuesta ("todos pueden trabajar con todos") es siempre, creo, la solucion "legal" o administrativa.
Lo que expones me recuerda mucho al modelo que ya -allá lejos- usaba Seymour Papert como un ejemplo de entornos de aprendizaje mezclados: la escola do samba.
También pienso en las comunidades que propone Sugata Mitra, mas bien, en ese estilo que llama de sistemas autoorganizados....claro que funcionan fuera de los centros escolares, y eso te permite una flexibilidad que la escuela formal normalmente impide.
No sé como solucionarlo...
Escuchemos ideas...

VeRa Rex dijo...

Por cierto, la declaración de Blogger "Demuestra que no eres un robot." es bien sugestiva!!

Boris Mir dijo...

Hola VeRa,

Gracias por el comentario.
Yo creo que, en general, podemos más de lo que hacemos.

Trabajar todos con todos... en un aula, con docente, con objetivos, con tareas, etc. parece difícil si no se aceptan dos premisas generales: el aprendizaje debe ser personalizado y no hay excelencia sin equidad.

Ya has visto que hay mucha rotación: hoy enseño yo, mañana trabajo solo, otro día con un alumno mayor... No es ficción, lo hacemos en mi centro.

Todo lo que sea estándar, "igual para todos", está condenado al fracaso. Hay que crear una comunidad de aprendizaje en cada centro.

Nuestro reto es consolidar la flexibilidad, formar a los docentes que llegan nuevos al centro e incorporar a las familias... Tenemos mucho trabajo por hacer!

Un abrazo,

Boris

Alejandro Sarbach dijo...

Gracias Boris por compartir tu experiencia y la de tu centro. Es importante que esto se difunda, y apliquemos el "todos con todos" a los claustros docentes. Realmente hay mucho para aprender.

Boris Mir dijo...

Gracias Alejandro, por tu valoración.
Me parece que con la crisis hemos cedido demasiado terreno a ideas y visiones trasnochadas sobre educación. Sin duda la pedagogía "necesita mejorar", pero replanteando los temas hacia el futuro, no hacia el pasado.
Soy un poco reacio a contar "nuestras" cosas en el blog, prefiero tratar temas generales, ideas sobre didáctica, reflexionar sobre pedagogía... Pero es verdad que, entonces, todo parece "poco realista".
Me he propuesto tratar y exponer cosas concretas, hechas en nuestro centro. En realidad innovar es hacer cosas, no hablar de ello. Y nosotros, afortunadamente, no paramos!
A ver si el día a día no se lleva por delante los propósitos de año nuevo... :)
Un abrazo fuerte,
Boris

juan toledo dijo...

Hola, felicitarte por tu blog, por compartir y exponer tu realidad escolar. Coincido contigo en que la acción educativa es la forma más interesante de innovar. Saludos cordiales.

eduideas dijo...

Me gusta lo de que un alumno cambie de grupo, ya hablé en mi blog de centros que tienen horario cambiante con grupos heterogéneos y flexibles. Desde luego lo que no es pedagógico es hacer un itinerario por niveles general, espero que los de lengua y mates (vaya, las instrumentales, "curioso"... o no) se convenzan pronto

Boris Mir dijo...

Gracias, Juan.
Sin hacer cosas no se puede innovar, ni cambiar nada. Por supuesto con con cierto criterio para que el cambio sea real.
En eso estamos!

Eduideas,
El horario es estable en los grupos, normalmente. Hacemos proyectos trimestrales que no tienen horarios fijos y una franja de trabajo globalizado que "activamos" cuando interesa al equipo docente. Pero eso lo contaré en otro post! :)

Un abrazo,

Boris