16.6.13

Deberíamos mandar fuera a todos los alumnos

Deberíamos mandar fuera a todos los alumnos. De verdad.
Si nos creemos, de verdad, que la escuela debe preparar para la vida.
Para la vida de verdad, claro, no la vida escolar o académica.
Mandar fuera a los alumnos, a aprender, de verdad, cosas verdaderas.

Puede que sea mandarlos al cine, al teatro, a la biblioteca, al museo de arte. Decirles, cuando tengas tu veredicto, vuelves y nos lo cuentas. O nos lo replicas, glosas, imitas, criticas, alabas. Regresas y nos preguntas. Pero nos preguntas de vuelta, con tus nuevas y verdaderas preguntas.

Puede que sea mandarles al laboratorio, al centro de cálculo, al Departamento de control de calidad, al banco, al contable, al gestor, al publicista, al panadero, al taxista. A ver cómo se encajan y desencajan personas, equipos, procesos y resultados. Y luego, que vuelvan y procuramos entenderlo juntos.

Sortint del centre
Venga, a ver mundo. Puerta!
Puede que sea mandarlos calle arriba, al hospital, al despacho, al sanatorio, al almacén  O a la guardería de sus primos pequeños, al diminuto balcón de su vecina anciana y sola, a la lacerante cola de los que buscan trabajo. A ver como trabajan el vocabulario: "público", "privado", "sociedad", "justicia", "prójimo" o "política" o "soledad" o "comunidad". U otras palabras más necesarias, más suyas, que ellos propongan.

Puede que sea mandarlos a barrer, a servir, a comprar, a vender, a discutir, a organizar, a transportar, a limpiar, a pintar. Para sumar o restar, de verdad, afectos, cansancio, alegría, satisfacción, trabajo y responsabilidad. A ver si damos motivos para la motivación, para el esfuerzo necesario.

Puede que sea mandarlos a otros sitios o menesteres. A otras personas, oficios, sensibilidades.
Otros que ahora no se me ocurren, en esta nocturnidad insomne.

Porque en la escuela hay demasiado artificio, demasiada mecánica didáctica, demasiada rutina cristalizada, demasiadas calificaciones. Demasiado bucle infinito.

La escuela ¿bucle infinito?
Así que mejor me voy a la cama, no vaya a ser que pase la noche en blanco y llegue, insomne, agitado y me dirija a toda la clase y les espete, exaltado: "Venga, todo el mundo a ver mundo. Puerta! Se acabó, no hay lección, empieza la aventura de convertir todo lo que nos rodea en escuela."

Mejor me acuesto y descanso. No vaya a ser que nos quedemos mañana solos, sorprendidos y atónitos docentes, viendo a treinta adolescentes saliendo en estampida del centro, al encontronazo de la vida, desde el alféizar de una insólita libertad recién decretada...

Buenas noches.

7 comentarios:

Lorena dijo...

ME ENCANTA!!!

Boris Mir dijo...

:)

Gracias, Lorena.

Boris

Marta García dijo...

Completamente de acuerdo. Gracias y saludos.

Boris Mir dijo...

Gracias, Marta

Un abrazo,

Boris

Marçal Botey dijo...

Totalmente de acuerdo. Y si además, el día que "mandas fuera" los/las alumnos/as, recibes una llamada anónima de un vecino felicitándote por la importante labor que hacemos con los chavales en relación al aprendizaje de las habilidades sociales... piensas... "¡pues no lo estamos haciendo tan mal!" ;-)

Boris Mir dijo...

Gracias, Marçal.
En primer lugar "lo estamos haciendo", es decir, no es discurso, intención o lema. Es acción. Y el conocimiento siempre es pensamiento, sentimiento y acción.

Nos queda mucho por hacer juntos, Marçal :)
Un abrazo y felicidades por tu gran trabajo en @ielesvinyes

Boris

Anónimo dijo...

Hola!
estoy completamente de acuerdo contigo...
la vida real está fuera ...y dejarlos encerrados durante 40 horas semanales o más en los colegios es una verdadera barbaridad...es educarlos al margen de la vida real... creo que de ahí, esa mayoritaria alienación colectiva de los niños, jóvenes y adultos...un desprendimiento total de lo que uno es, con lo que uno disfruta y a la vez hace treméndamente bien,en fin una vida desconectada de lo que es la vida...
me alegra descubrir que hay personas como tu, que trabajan en educación y que puedan "salvar" aunque sea un poco a nuestros niños de tanta mediocridad en este ámbito...
tengo un niño de casi 5 años, no está escolarizado aún, aunque me vienen apretando por atrás...hasta el momento he escuchado muchísimas críticas hacia mi comportamiento...y uno de los argumentos que usaba,lo digo en pasado porque ya no me molesto en justificarme, es que mi hijo está viviendo la vida real, va conmigo a casi todos lados y no deja de aprender por un momento," cosas de la vida...",incluidas en ellas está tristemente, esta de que las calles, los mercados, los parques...la vida cotidiana, está vacía de niños durante muchas horas al día...y sabes cual es su deducción después de responderle varias veces donde están los niños mamá??? y de ver los colegios y guardes por fuera, escuchar sus voces encerradas..?...es la siguiente: que pena mamá, los niños están encerrados ...los colegios son como jaulas!...como los animales de zoo?...fíjate,que se le puede responder?...y mas aún cuando en breve no podré ofrecerle
otra cosa que una jaula de esas...
me da mucho coraje que esto sea así...me queda el papel de que fuera de allí, pueda proporcionarle un mundo sin
barreras...
espero que en ese camino nos encontremos con docentes como tu!

...
muy largo, si, pero es que me ha emocionado lo que has escrito!
un saludo!!!
silvia