6.3.16

Defensa de una pedagogía inacabada

Leo titulares como el siguiente "Guerra en la escuela: autoridad y conocimientos frente a creatividad y habilidades". Oposición tosca e indocumentada, chillona y falsa. La pedagogía fundamentada es la gran ausente del debate educativo actual.

La didáctica líquida, la expansión de metodologías, el florecimiento de tecnologías educativas, de publicaciones y eventos superficiales, de la innovación impostada, conforman una nebulosa brillante, cegadora, espectacular. Tras ella queda el silencio latente, reservado, de la pedagogía.

La pedagogía, como el arte o las humanidades, ha quedado a menudo sepultada, alojada en el terreno de lo inútil o de lo sublime. Dos caras del mismo ostracismo.

Pero sin la reflexión pedagógica ¿cómo interrogarnos sobre nuestras formas de educar? ¿Cómo enseñar, cómo aprender? ¿Cómo repensar el propósito, el sentido de la educación? En efecto, amigos, lo práctico ha sido restringido a lo útil. Porque la pedagogía no es ni útil, ni inútil: la pedagogía es necesaria.

Acaso recuperar la pedagogía sea la definitiva frontera a atravesar para lograr la transformación efectiva de la educación. Primero, para no presentar como novedades o innovaciones saberes y reflexiones históricas que son, simple y llanamente, un legado desconocido por muchos.

Y, en segundo lugar y mucho más relevante, para dialogar de forma fecunda y seria con la complejidad de la educación actual, para fundamentar la necesaria transformación educativa que nuestra sociedad precisa. Evitando igualmente la defensa rancia de modelos obsoletos, selectivos y reaccionarios que han perpetuado la desigualdad y la violencia social con los más desfavorecidos.

A hombros de gigantes
No hablo de recuperar un repertorio superficial de recetas o modelos históricos, sino de pedagogía como templada herramienta de pensamiento y debate para confrontarla con las necesidades actuales de la educación.

Una pedagogía inacabada, por supuesto, pero fundamentada. Alejada de la fe del carbonero, conocedora del legado rico y complejo de los gigantes que nos han precedido. Pero también prudente, autocrítica, viva, rigurosa e inacabada.

En fin, defiendo la pedagogía como forma de compromiso real con la acción educativa, con la docencia, con el aprendizaje. Una reflexión pedagógica que nos capacite para afrontar la urgencia de repensar la educación sin decir barbaridades o perpetuar estupideces.

8 comentarios:

Exequiel Pagliari dijo...

La educación siempre está en una vanguardia muy especial, siempre se está improvisando nuevas mecánicas, siempre se idealiza sobre algo que ya está cambiando. Pero la Pedagogía, desde su desarrollo como disciplina de estudio científico, se ha hecho parte de la realidad docente. Es imposible pensar en un Pedagogía mecanizada o despojada de su función educativa y social.

Muy buen artículo, gracias por compartirlo.

padell dijo...

Comparto la necesidad de una pedagogia comprometida con la acción educativa. Sin embargo, echo en falta la necesaria reivindicación de las didácticas específicas a las diferentes áreas del conocimiento, implicadas directamente en la concreción de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. Sinceramente, para tranformar adequadamente esos procesos que son extraordinariamente complejos y multifactoriales.

padell dijo...

Comparto la necesidad de una pedagogia comprometida con la acción educativa. Sin embargo, echo en falta la necesaria reivindicación de las didácticas específicas a las diferentes áreas del conocimiento, implicadas directamente en la concreción de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. Sinceramente, para tranformar adequadamente esos procesos que son extraordinariamente complejos y multifactoriales.

padell dijo...


Comparto la necesidad de una pedagogia comprometida con la acción educativa. Sin embargo, echo en falta la necesaria reivindicación de las didácticas específicas a las diferentes áreas del conocimiento, implicadas directamente en la concreción de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. Sinceramente, creo que para tranformar adequadamente esos procesos que son extraordinariamente complejos y multifactoriales es necesaria la colaboración entre pedagogia, didáctica e investigación en el aula. La colaboración entre equipos docentes interdisciplinares de centros e investigadores universitarios seria un factor de desarrollo profesional docente que repercutiria en la mejora de esos procesos que se dan en el interior del aula.

padell dijo...


Comparto la necesidad de una pedagogia comprometida con la acción educativa. Sin embargo, echo en falta la necesaria reivindicación de las didácticas específicas a las diferentes áreas del conocimiento, implicadas directamente en la concreción de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. Sinceramente, creo que para tranformar adequadamente esos procesos que son extraordinariamente complejos y multifactoriales es necesaria la colaboración entre pedagogia, didáctica e investigación en el aula. La colaboración entre equipos docentes interdisciplinares de centros e investigadores universitarios seria un factor de desarrollo profesional docente que repercutiria en la mejora de esos procesos que se dan en el interior del aula.

padell dijo...


Comparto la necesidad de una pedagogia comprometida con la acción educativa. Sin embargo, echo en falta la necesaria reivindicación de las didácticas específicas a las diferentes áreas del conocimiento, implicadas directamente en la concreción de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. Sinceramente, creo que para tranformar adequadamente esos procesos que son extraordinariamente complejos y multifactoriales es necesaria la colaboración entre pedagogia, didáctica e investigación en el aula. La colaboración entre equipos docentes interdisciplinares de centros e investigadores universitarios seria un factor de desarrollo profesional docente que repercutiria en la mejora de esos procesos que se dan en el interior del aula.

Angeles Terol Cazorla dijo...

Cómo bien señalaba Bauman (2003), nuestra sociedad es líquida, no tiene una forma determinada ni prolongada en el tiempo, cambia sin cesar. La educación no es aislada, cuando la sociedad cambia, la educación lo hace con ella. Es por esto que la pedagogía se hace hoy en día una necesidad más real qué nunca, ¿qué educación?, ¿para quién? y ¿hacia dónde? Estas preguntas solo pueden contestarse con la práctica pedagógica, reflexionando sobre las prácticas, las técnicas, las estrategias, las metodologías, y el perfil docente que precisa nuestro contexto actual.

Angeles Terol Cazorla dijo...

Cómo bien señalaba Bauman (2003), nuestra sociedad es líquida, no tiene una forma determinada ni prolongada en el tiempo, cambia sin cesar. La educación no es aislada, cuando la sociedad cambia, la educación lo hace con ella. Es por esto que la pedagogía se hace hoy en día una necesidad más real qué nunca, ¿qué educación?, ¿para quién? y ¿hacia dónde? Estas preguntas solo pueden contestarse con la práctica pedagógica, reflexionando sobre las prácticas, las técnicas, las estrategias, las metodologías, y el perfil docente que precisa nuestro contexto actual.